Consejos básicos para tu emprendimiento de Diseño

Uno de los hándicaps con los que se puede encontrar un diseñador a la hora de empezar su proyecto es la falta de dinero, por lo que es muy importante encontrar las formas de financiación más propicias que hagan posible el comienzo y el posterior desarrollo del proyecto empresarial.

En ocasiones, el emprendedor tiene claramente definido cómo quiere desarrollar su negocio, sin embargo, se encuentra con un escollo infranqueable a la hora de inclinarse por una u otra fuente de financiación. El hecho de no elegir los medios adecuados puede significar el traspasar la delgada línea roja que separa el éxito del fracaso, por lo que es clave barajar las distintas opciones y elegir la más adecuada para que tu proyecto sea viable.

Cuestiones a tener en cuenta para financiar tu proyecto de diseño

Para establecer tu plan financiero para tu negocio, es preciso que hagas un análisis objetivo sobre en qué fase del proyecto te encuentras, cuánto dinero necesitas para llevarlo a cabo y en qué vas a utilizar el dinero. En función de la respuesta a cada una de estas cuestiones, podrás elegir la opción óptima.

A continuación, vamos a escribirte una reseña sobre las iniciativas que pueden ayudarte para la financiación del nicho de mercado que nos ocupa, el de los emprendedores del sector del diseño, aunque los consejos son aplicables también para otros rubros.

Tipos de financiación para tu proyecto de diseño

Préstamos personales a medida: los créditos exprés online son una buena forma de obtener financiación rápida y personalizada para empezar tu negocio, además está exenta de los largos trámites de otras opciones y evalúan tu solicitud en minutos.

Préstamos bancarios: esta es una de las opciones más habituales a la que acuden los emprendedores para conseguir liquidez, la mala elección de un crédito como consecuencia de no haber evaluado bien el proyecto puede tener serias consecuencias, es imprescindible que atiendas a la amortización, el periodo de carencia y el tipo de interés.

Recursos propios: es importante que puedas destinar parte de recursos propios a tu proyecto, esto significa que confías en lo que estás haciendo, además en el caso de que busques socios te será difícil involucrarlos si antes no lo has hecho tú.

Amigos y familia: esta es una de las fuentes más recurrentes para conseguir financiación rápida ya que se trata del entorno más cercano. Si bien lo más normal es que no corran con todos los gastos, sí es cierto que en el caso de ser posible pueden poner su granito de arena.

Business angels: esta es una fuente de financiación a la que puedes acudir cuando el negocio está en fase de crecimiento. Se trata de inversores que además de aportar capital ponen su conocimiento y experiencia al servicio de los nuevos empresarios.

Crowfunding: también se le conoce como micro financiamiento. Se lleva a cabo a través de plataformas en Internet. En esta modalidad, el emprendedor cuelga su proyecto dicha plataforma durante un tiempo y recibe aportaciones a cambio de algo de carácter simbólico.

Fuente: El Ciudadano