Novacane

publicado en: Artículos | 0

Novacane: El soul no es lo que solía ser. Mucha máquina y poca alma se han encargado de convertirlo en una especie en extinción. Pero como decía Carl Sagan, las especies no se van porque sí, sino que la misma evolución gestada por nuestra misma naturaleza humana se encargan de cambiarlos.

Con Frank Ocean llega un soul que dista mucho de aquel que crearon sus precursores. Sin embargo, la esencia del joven de New Orleans carga consigo un aire de blasfemia que en sus inicios, el soul poseía por naturaleza. El descaro de Ray Charles de vincular el ritmo de las canciones de iglesia al contoneo de coperas, mujeres de vida desordenada y excesiva, hicieron del soul una música muy peligrosa para “los valores” de esa sociedad cristiana y mojigata de los años cincuenta. No era bien visto que la música de alabanza se inmiscuyera ahora con la apreciación de aquella mujer protagonista de “I Got A Woman”.

Hoy en día la descarada canción hace parte esencial del patrimonio soul. La temática expresada por Ocean en esta semi balada actual es igual de mórbida a la del clásico de Charles, pero sus escenarios y mujeres, aunque parecidos, han cambiado: ya no aparecen en los bares, sino en Coachella, ya no mantienen a sus haraganes esposos sino que hacen porno para pagarse la universidad, ya no fuman bareta sino que desayunan con cocaína. Esta poderosa canción de Ocean, nativo de New Orleans, hijo emérito de Katrina y de su impacto social en la nueva generación de artistas norteamericanos, puede fácilmente coronarse como el mejor soul contemporáneo de la década que apenas comienza.

Fuente:

The Music Chimp